Secretaría Personal y del Rectorado · UGR
Cuánto sabe tu asistente
Aprendiz
Preguntale lo que le preguntarías a alguien que te reemplaza mañana. Si lo sabe, te muestra de qué ficha lo sacó. Si no lo sabe, te lo dice — y ahí es donde se lo enseñás.
Esta solapa es la prueba, no el trabajo. Preguntar sirve para descubrir los agujeros: cada pregunta que no puede responder es una ficha que te falta cargar.
Probá a propósito con cosas que sabés que todavía no le enseñaste. Que diga “no sé” es la respuesta correcta.
Porque así podés controlarlo. Un asistente que responde sin decir de dónde salió el dato te obliga a creerle. Este te dice la ficha exacta: si el dato está viejo, la abrís y la corregís, y desde ese momento responde distinto.
Esa es la diferencia entre una herramienta que usás para un trámite serio y una que te hace revisar todo dos veces.
Cada ficha es una cosa que el asistente pasa a saber para siempre. Cortita y concreta funciona mejor que larga: si tenés dos cosas para contar, hacé dos fichas.
El asistente no lee todo el fichero cada vez: busca las pocas fichas que hablan de lo que le preguntaron. Por eso una ficha que mezcla tres temas le confunde la búsqueda, y tres fichas separadas se la ordenan.
Si al escribirla te aparece un “y además…”, ahí termina una ficha y empieza otra.
El tipo no cambia lo que guardás, cambia las preguntas que te va a hacer el formulario. Elegí el que más se parezca y la guía de abajo se acomoda sola.
El asistente no adivina. Solo sabe lo que está en una ficha. Si algo lo tenés únicamente en la cabeza, para él no existe.
Si el acta o la nota ya están escritas, no las copies a mano. Traé el texto y lo parto en fichas automáticamente, una por cada bloque separado por un renglón en blanco. Después revisás la lista y elegís cuáles se guardan.
Arrastrá un archivo acá
o tocá para elegirlo · .txt y .md
Un renglón en blanco = una ficha nueva. Si viene todo junto, se guarda como una sola.
Todo lo que sabe, en orden. Las de fábrica salen de tus documentos de abril y mayo y del prompt v3; las tuyas las podés editar o borrar cuando quieras.
Lo que ves acá es literalmente todo lo que el asistente puede saber. No hay nada guardado en otro lado. Si algo no está en esta lista, para él no existe, por más obvio que te parezca a vos.
Leer esta lista de arriba a abajo cada tanto es el mejor control de calidad que hay.
Un dato viejo es peor que un dato faltante. Si falta, el asistente avisa que no sabe. Si está viejo, contesta con seguridad una cosa que ya no es cierta, y eso puede terminar en una nota mal dirigida o en una reunión agendada donde no va.
Cuando algo cambia — cambió un cargo, se venció un convenio, se mudó una sede — entrá y editá la ficha en el momento. Son treinta segundos.
Van en orden de utilidad, no de dificultad. La primera es la que más cambia el día a día; la última es la que te vuelve imposible de reemplazar.
No hace falta cargar todo de golpe ni sentarse una tarde entera. La forma que funciona es al vuelo: sale una reunión, cargás la ficha; Javier promete algo, cargás la ficha. Dos minutos por vez.
En un mes tenés un archivo que ninguna otra secretaría de la universidad tiene.
Porque son lo único de esta lista que no está escrito en ningún otro lado. Un acta se puede reconstruir, un convenio está firmado en alguna carpeta. Lo que Javier prometió de palabra en una reunión existe solamente en tu cabeza.
El día que alguien reclame algo que se prometió hace ocho meses, o vas a tener la ficha o va a ser tu palabra contra la de ellos.
Todo se guarda solo en esta computadora, en este navegador. Nada sale a internet. Para llevarlo a otra máquina, o para dárselo al asistente de Gemini o de Claude, usá estos botones.
Copiá todas las fichas y pegalas en la sección Conocimiento de tu Gem, o en el Proyecto de Claude. Conviene rehacerlo cada tanto, cuando cargaste varias fichas nuevas.
Solo hace falta si abrís esto desde la dirección web. Se escribe una vez y queda guardado en esta computadora. Si te dice que el código es incorrecto, pedíselo a Peter.
El respaldo guarda tus fichas en un archivo. Si cambiás de computadora, o si querés mandárselo a Peter, bajás el respaldo y lo volvés a cargar del otro lado.
Borra todas tus fichas y el progreso. Las de fábrica vuelven. No se puede deshacer, así que bajá el respaldo antes.
Hecho para la Secretaría del Rectorado de la UGR · Los datos personales del Rector (salud, medicamentos, impuestos, propiedades) no van acá: esto se abre en pantallas compartidas.
Copiar a mano
Pasa cuando la página está adentro de otra. El texto está acá abajo y ya quedó seleccionado: apretá Ctrl+C para copiarlo, y después pegalo donde lo necesites.